RECONOCER NUESTROS SENTIMIENTOS HONESTAMENTE, ASÍ NO SEAN TOTALMENTE “VERACES”

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Podemos llegar a sentir en todo momento, casi cualquier cosa que decidamos sentir. Pero no todos nuestros sentimientos (por el hecho de vivirlos) son “auténticos” y “veraces”.

¿Por qué no son absolutamente auténticos y veraces? En realidad, es porque detrás de los sentimientos existen formas de pensar que hacen que nos sintamos como nos sentimos, y que nos hacen creer que los sentimientos son realmente veraces. Pero, el proceso es bastante complejo como para escribirlo en este corto artículo.

Lo que me interesa hoy es dejarles la idea de entrar en contacto con sus propios sentimientos y evaluarse a sí mismo por tenerlos o no tenerlos. Este es un proceso que permite aceptarse a sí mismo con los propios sentimientos, incluso los más perjudiciales como la depresión, la envidia o el odio.

De este modo podrás diferenciar los “sentimientos saludables” de los “malsanos” o que generan auto condena. Y así, podrás ver la diferencia entre los sentimientos saludables y las consecuentes acciones, de los sentimientos desagradables con respecto a sus actos, que por lo general te llevarán al enfado.

Observar los sentimientos también ayuda a reconocer que existen, a aceptarnos con ellos, a determinar su utilidad y, por último, a decidir qué se quiere sentir y qué te puede ayudar más para obtener el máximo provecho de tu vida.

Entre mayor contacto con tus sentimientos tengas, mayor será tu capacidad para vivir emotivamente de lo que nunca antes te lo hubieras permitido, y así sentirte vivo. Y si te aceptas plenamente, con cualquier sentimiento que puedas tener, pero distinguiendo la “bondad” o “maldad” de éstos en sí, podrás elegir, y esto, repercute en una mayor capacidad de discernimiento, que, a su vez, te llevará a tener mayor seguridad en ti mismo.

Por eso, mi consejo de hoy es: reconoce honestamente tus sentimientos, aunque no sean totalmente veraces, para que puedas luego elegir cómo te quieres sentir y vivir.

Recuerda, “Lo mejor pasa adentro, en tu propio Hogar”.

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