¿TU ESPACIO HUELE A RABIA O A TRISTEZA?

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¿Te has percatado que los espacios tienen diferentes olores según las emociones que se está viviendo?

Tal vez si no estás atento a estos detalles, este artículo puede servirte para que hoy al entrar a tu casa identifiques los diferentes olores de tu casa y los asocies a las diferentes emociones que puedes estar experimentando en tu mundo interior o en tus relaciones con las personas con las que convives.

Si prestas atención, habrá espacios que están menos ocupados o explorados, por lo que los olores probablemente serán más neutrales. Por el contrario, otros espacios, en los que habitas más tiempo como la habitación personal, seguramente tendrá un olor específico, que con seguridad está asociado al momento y a las emociones que estás viviendo en la actualidad.

Para que resulte más fácil identificar la emoción y asociarlo al olor, haz el ejercicio de ir para atrás en el tiempo y recordar cuál fue la última emoción que “dejaste” albergada en tu cuarto. Ya sea en la anterior noche o en la mañana. Si fue una emoción placentera, probablemente tu espacio tendrá un olor placentero, pero si tuviste un día pesado, o una pelea con alguno de tus familiares o pareja, probablemente tu espacio tenga un olor diferente.

Este ejercicio lo puedes hacer durante algunos días para identificar las diferentes emociones y asociarlas con los olores.

La razón principal es que la emoción que mantengamos en nuestra casa será la que encontraremos al llegar nuevamente a casa. Si dejas tristeza, ésta será la emoción que encontrarás al llegar nuevamente a tu casa. Si dejas rabia, ésta será la emoción que encontrarás al llegar nuevamente a tu casa.

Para ejemplificarlo más fácilmente es pensar en que cuando salimos de la casa sin tender la cama, al volver encontraremos la cama sin tender. Del mismo modo ocurre con las emociones, si saliste triste de tu cuarto e incluso hayas tenido un día bonito te encontrarás con la última emoción que dejaste en tu espacio, es decir, con la tristeza o la rabia.

Por eso es que siempre que abandonas tu cuarto queda congelada la última versión de ti mismo, por lo tanto, es importante asegurarte que sea algo amable, para que al momento de regresar a tu espacio encuentres amable tu espacio.

Esto te dará la posibilidad de transformar tu emoción base, para transformar el olor de tu casa.

Recuerda, “Lo mejor siempre pasa adentro, en tu propio Hogar”.

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